El término Slow Dentistry trata sobre toda una filosofía de trabajo basada, en gran medida en dotar a cada cita con nuestro paciente del tiempo necesario para su correcta preparación, ejecución y disfrute, siempre en pro de la calidad total en la prestación del servicio y de la máxima satisfacción en la experiencia vivida.

El concepto desarrollado por el Dr. Primitivo Roig trata de establecer una relación de reciprocidad entre el profesional y el paciente.

Dr. Primitivo Roig, Director de la Clínica Dental Doctors, ubicada en Don Juan de Austria (España) es pionero en esta nueva tendencia.

El movimiento “Slow dental” significa retomar los valores esenciales de la odontología, del cuidado de la salud con un claro fin preventivo y mínimamente invasivo, además de ser relajado y placentero tanto para el odontólogo como para el paciente.

Cruzar la barrera psicológica de que más pacientes, más primeras visitas, más implantes… no es necesariamente mejor y no significa conseguir más, es un paso decisivo para adentrarse en una filosofía de trabajo que reformula los criterios de éxito. 

La Slow Dentistry no es simplemente trabajar bien, despacio y con gusto. Para acceder a sus beneficios hace falta primero tener una gran formación como profesional, capacitación técnica y ser capaz de ejecutar con maestría los tratamientos. 

Es importante no confundir el concepto “slow” con la velocidad como odontólogo. La cuestión principal está en decidir entre ser un odontólogo” que hace un poco de Odontología en un montón de pacientes (fast) o “hacer un montón de Odontología en unos pocos pacientes” (slow). 

De acuerdo con el Dr. Roig, para acceder a los beneficios de esta metodología hace falta primero tener una gran formación como profesional, capacitación técnica y ser capaz de ejecutar con maestría los tratamientos. Además, hace falta también adquirir habilidades de liderazgo y disponer de formación como directivo y coordinador de equipos.

“No se trata de ser un odontólogo lento, sino de hacer las cosas con calma y que duren”. “Es de gran importancia no confundir el concepto “slow” con la velocidad del profesional. La cuestión principal está en decidir entre ser un odontólogo que hace pocos procedimientos en varios pacientes (fast) o hacer una gran cantidad de ellos en pocos pacientes (slow)” – Dr. Roig

El movimiento Slow es posiblemente el camino más seguro para aquellos que quieren dar su mejor versión y afrontar los retos que se avecinan. La adaptación al cambio; la aplicación real en la clínica diaria de los procedimientos digitales; los tratamientos multidisciplinares; la imperiosa necesidad de comunicar cada vez más y mejor con los pacientes; las exigencias de una sociedad cada vez más agobiada.. son factores que posicionan esta Ondontología como una alternativa al éxito.

En definitiva, el método Slow Dentistry es una propuesta de valor que ha venido para quedarse, para convencer primero al profesional, luego a los pacientes y quién sabe si también a la sociedad.

La Odontología Slow, según explica el Dr. Roig, parte de cuatro pilares fundamentales:

  1. Calidad.
  2. Método de gestión. Se trata de poner la prevención por encima del tratamiento
  3. Experiencia con el paciente.
  4. Tecnología.

Otro objetivo que se debe tener presente es basar la excelencia no solo con el tratamiento en boca sino también con la experiencia que tiene el paciente desde que entra hasta que sale de la clínica.