La enfermedad de Parkinson (EP) provoca que los pacientes reduzcan su frecuencia de tragado, tragan menos, por lo cual acumulan más saliva de lo habitual en el interior de su boca, produciendo una sensación de babeo constante que puede provocar desde problemas a la hora de hablar, masticar o tragar, hasta lesiones erosivas en los labios o la piel de la cara.

El Doctor Gustavo Camañanas director médico de Vitaldent en España destaca que entre el 70 y el 80 por ciento de las personas que padecen de este trastorno neurodegenerativo “suelen presentar este problema que perjudica a su calidad de vida y, en particular, a su salud bucodental”.

Por otra parte, ha asegurado que, por el temblor característico de esta enfermedad, estos pacientes padezcan bruxismo. El choque entre los dientes superiores e inferiores da lugar al desgaste de las piezas o algún traumatismo dental. Al mismo tiempo, la rigidez muscular puede derivar en complicaciones en la mandíbula y sus articulaciones, provocando una sobrecarga que dificulta aún más el proceso masticatorio, además de que puede derivar en dolores musculares y cefaleas.

Autor: EuropaPress – Fuente: EuropaPress