Un estudio señala que el consumo excesivo de las bebidas energeticas puede causar un daño irreversible en el esmalte dental

Según un estudio que acaba de publicarse en EE UU eso es lo que sucede con la ya populares bebidas energéticas. Son malas para la dentadura porque erosionan el esmalte dental.

La investigación de la Universidad de Illinois (EE UU), publicada en General Dentistry, ha observado que un consumo excesivo de bebidas energéticas provoca un deterioro irreversibles de las piezas dentales.

La investigación de la Universidad de Illinois (EE UU), publicada en General Dentistry, ha observado que un consumo excesivo de bebidas energéticas provoca un deterioro irreversibles de las piezas dentales.

Para el estudio se examinaron los niveles de acidez de 13 bebidas isotónicas y de 9 bebidas energéticas. Para ver los niveles de acidez y sus efectos, los investigadores sumergieron muestras de esmalte dental humana en cada una de las bebidas durante 15 minutos. Después, las muestras estuvieron en una solución de saliva artificial durante dos horas.

El proceso se repitió cuatro veces al día durante cinco días. Al cabo del tiempo, los científicos observaron que los daños en el esmalte eran evidentes.

El daño del esmalte de las piezas dentales es irreversible y tiene consecuencias. Sin esmalte, el diente queda desprotegido, se vuelve ultrasensible y mucho más propenso a sufrir caries.

Auge de bebidas energeticas

Los autores del estudio subrayan la importancia de su demostración porque en los últimos años se ha producido un gran aumento del consumo de bebidas energéticas, especialmente entre los adolescentes. Después de beberlas hay que esperar una hora para cepillarse los dientes.

Dado que la acidez de este tipo de bebidas está causando daños irreversibles en los dientes, recomiendan reducir al mínimo el consumo de estas bebidas.

Si aún así se siguen tomando bebidas isotónicas o energéticas, los investigadores recomiendan después de haberlas bebido mascar chicle sin azúcar o enjuagarse la boca con agua. Así, crece el flujo de saliva, que ayuda de forma natural a devolver los niveles normales de acidez en la boca.

Por último, después de beber un líquido de este tipo aconsejan esperar por lo menos una hora para cepillarse los dientes, ya que de no hacerlo así el ácido se extenderá por la superficie de los dientes.

Autor: 20 Minutos – Fuente: 20 Minutos