Un grupo de estudiantes de doctorado de la Universidad Politécnica de Tomsk en Rusia, han propuesto el recubrimiento de los implantes dentales con un compuesto biológicamente activo que es un análogo a la citocina interleucina-4. Esta sustancia es capaz de controlar el comportamiento de las células inmunes innatas, los macrófagos, obligándolos a estimular el proceso de curación en lugar de rechazar el implante.

Esperan que su desarrollo sea universalmente aplicable en implantología.

Según expresó el director del proyecto Ksenia Stankevich del Department of Biotechnology and Organic Chemistry en el Institute of High Technology Physics, están tratando de sintetizar estos compuestos, lo que podría obligar a los macrófagos a diferenciarse en un fenotipo positivo.

Una característica de los macrófagos es su enorme plasticidad: bajo diferentes condiciones las mismas células inmunes pueden luchar con el implante o, a la inversa, estimular el proceso de curación.

Los investigadores creen que el revestimiento podría ser utilizado para implantes poliméricos y de titanio empleados en odontología, así como cirugía ortopédica y oral.  Por lo tanto, los científicos rusos esperan que su desarrollo sea universalmente aplicable en implantología.

Ahora los expertos, están en la etapa de sintetizar el compuesto para lo cual están realizando experimentos para determinar su óptima composición.


Fuente: News Medical