Una investigación de la Sociedad Americana de Microbiología y publicada en la revista ‘mSphere’, indica que las personas mayores con presencia de pocas piezas dentales, higiene dental deficiente y más caries constantemente ingieren más microbiota disbiótica, lo que podría ser perjudicial para su salud respiratoria.

El estudio llevado a cabo por el doctor Yoshihisa Yamashita, procedente de la Universidad de Kyushu, en Japón, ha mostrado que las personas mayores con muy mala salud e higiene oral tienden a ingerir, a través de la saliva, una microbiota procedente de la boca más deteriorada, lo que favorece la aparición de problemas respiratorios y neumonía.

 Antes de este estudio, los investigadores eran conscientes que la aspiración continua de saliva puede provocar neumonía, una causa importante de muerte entre adultos mayores con trastornos de la deglución, y que la microbiota de la lengua es una fuente dominante de poblaciones microbianas orales que se ingieren con saliva.

 

Investigaciones anteriores también han demostrado que en adultos mayores frágiles institucionalizados, el cambio disbiótico de la microbiota autóctona de la lengua se asocia con un mayor riesgo de muerte por neumonía.

Los investigadores analizaron las diferencias en la microbiota lingual y las condiciones de salud e higiene dental de un grupo mayor de 500 individuos de entre 70 y 80 años de edad, y descubrieron que la densidad de los microorganismos era independiente de la salud dental, pero que ésta sí se relacionaba con la composición de esa microbiota. Así, hallaron dos grupos de microorganismos comensales, uno de los cuales estaba compuesto principalmente de Prevotella histicola, Veillonella atypica, Streptococcus salivarius y Streptococcus parasanguinis, especies asociadas con un mayor riesgo de mortalidad por neumonía entre los ancianos frágiles, y que este grupo estaba más presente en los ancianos con menos dientes, más depósito de placa y más caries.