El miedo irracional a visitar al odontólogo se denomina dentofobia y puede derivar en problemas dentales importantes, al retrasar estos pacientes de forma continua sus revisiones y evitar acudir al odontólogo incluso aunque esté sufriendo dolor.

Un reciente estudio realizado en Alemania, y que ha sido publicado en el número de junio de la prestigiosa revista Depression and Anxiety, concluye que el ejercicio físico moderado puede ayudar a reducir la ansiedad por ir al dentista en los pacientes que presentan esta fobia.

De esta forma, caminar treinta minutos, a un ritmo moderado, antes de acudir a la consulta puede reducir los niveles de estrés, incluso durante el tratamiento y después del mismo. Desde el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife se recomienda acudir siempre al odontólogo de confianza para expresarle todos nuestros miedos y dudas, para que él pueda recomendarnos las medidas más adecuadas para cada caso concreto.

Un equipo de investigadores, dirigido por Brigitt Lindenberger y Jens Plaq, del Charité University Medical Center de Berlín, reclutó un grupo de treinta pacientes que presentaban un alto nivel de ansiedad al dentista y habían evitado acudir al mismo durante al menos treinta años. Los investigadores dividieron el grupo en dos, uno de ellos caminó durante treinta minutos a ritmo bajo, con un consumo de oxígeno no superior al 20%, mientras que el otro realizó el mismo ejercicio pero a un ritmo superior (con un máximo de 70% de consumo de oxígeno).

Los especialistas midieron también los restos de niveles de cortisol en saliva, que son indicadores de estrés, y los niveles de ansiedad hacia la visita dental a la que se dirigían los participantes en este estudio. Cuando los pacientes regresaron, días después a la consulta del odontólogo, para una segunda visita, se intercambiaron los grupos testados.

El grupo que realizó el ejercicio físico con una intensidad moderada mostró niveles de ansiedad significativamente inferiores antes, durante y después del tratamiento, que el grupo que caminó con un esfuerzo inferior.

Los especialistas midieron también los restos de niveles de cortisol en saliva

Recomendaciones

De esta forma, el estudio concluye que el ejercicio de intensidad moderada antes de acudir a la consulta es un elemento más que puede ayudar a combatir la fobia al dentista. En todo caso, para tratar este problema, debe ser siempre un psicólogo o un psiquiatra quien analice y trate las fobias.

Sí existen recomendaciones para la relación entre el paciente con fobia dental y el odontólogo para la consecución de la mejor forma posible de los diferentes tratamientos, como las siguientes:

  • Es fundamental que el dentista sea de la confianza del paciente y que conozca su miedo irracional.
  • La persona debe solicitar aclaraciones a su odontólogo de todas las dudas que puedan acrecentar su ansiedad.
  • Es aconsejable elegir una cita temprana para visitar la consulta y no llegar antes de la hora de la misma. Si lo considera necesario, puede pactar con el dentista una visita previa a la consulta, en la que no se le vaya a hacer ningún tratamiento.
  • Diferentes técnicas de relajación pueden ser también útiles, pero siempre siguiendo las pautas dictaminadas por el psicólogo y psiquiatra.

 

Fuente: Colegio Oficial de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife