Los primeros resultados preliminares de un estudio elaborado por la Universidad del País Vasco demuestran que los implantes con zirconio mejoran la estética de los implantes dentales actuales. El titanio, ha sido hasta el momento el material más común con el que se realizan estos tratamientos dentales, pero tiene un inconveniente principal: la aparición de márgenes metálicos en caso de retracción de tejidos blandos, sobre todo, en pacientes con un periodonto fino, viéndose afectada la estética y, por tanto, afeando la sonrisa del paciente.

Este estudio, que aún se está desarrollando, y cuyos resultados definitivos se presentarán previsiblemente el próximo año, cuenta con la estrecha colaboración de la firma Straumann, quien ha puesto al servicio de la Universidad su implante Cerámico. Para sus promotores se trata de un avance en materia científica y, sobre todo, de ofrecer una alternativa estética y de belleza para la salud dental de los cientos de pacientes que a diario se someten a la colocación de un implante.

Se trata de un avance en materia científica y, sobre todo, de ofrecer una alternativa estética y de belleza para la salud dental

El zirconio es un material altamente biocompatible y cuya utilización en implantología dental ha demostrado una osteointegración muy positiva. La profesora Miren Vilor, coordinadora principal de la investigación afirma que, además, “existen muchas personas que reportan alergias a metales e incluso las hay que confiesan su rechazo al metal en el organismo; este fue otro de los motivos por el que nos vimos motivados a llevar a cabo la investigación científica”.

Los resultados se presentarán oficialmente una vez concluya el estudio, aproximadamente a finales del próximo año, donde se podrán conocer todos los detalles de la investigación y los datos clínicos experimentados por los pacientes.

El zirconio es un material altamente biocompatible y cuya utilización en implantología dental ha demostrado una osteointegración muy positiva

 

 

La investigación viene a cubrir una necesidad muy demandada por los usuarios, cada vez más preocupados por la estética y la belleza corporal.

“A todas las personas nos gusta vernos bien, tanto por fuera como por dentro, este tipo de implante, que además no contiene metal, es la alternativa perfecta para conseguir el equilibrio en nuestro organismo y, sobre todo, para conseguir una sonrisa perfecta”, destaca Vázquez.


 

Fuente: UPV/EHU