Existen muchas razones para destacar al personal de la clínica odontológica en todas las iniciativas de marketing y publicidad, tanto argumentos racionales como emocionales. La más importante es establecer una relación personal con sus pacientes que genere confianza en su clínica, en su capacidad y en sus trato.


 

En lo que se refiere al aspecto racional, hay que subrayar que una clínica dental forma parte del denominado “sector terciario”, más conocido popularmente como “sector de servicios”. Las prestaciones de servicios, sean de un banco, un cine o  una clínica dental, se caracterizan por dos cosas: la intangibilidad y la falta de garantías absolutas.

La intangibilidad no se debe subvalorar, ya que es algo totalmente opuesto a la “mentalidad de trueque”, que sigue presente en el subconsciente del ser humano. Y, por otro lado, nadie nos puede dar una garantía absoluta de que no se desplome la bolsa, que la nueva película de Steven Spielberg nos guste o que no surjan complicaciones durante un tratamiento dental. La única posibilidad de contrarrestar estas dos propiedades inherentes a una prestación de servicios es dar la cara.

Dicho de otra forma, el personal es mucho más que un simple recurso humano: es la clave para atraer y convencer a consumidores, clientes y pacientes.

Los argumentos emocionales adquieren mayor importancia aún cuando se trata de pacientes. La confianza hacia el dentista y su equipo es fundamental para los pacientes odontológicos. Por un lado, el paciente es incapaz de entender realmente una intervención odontológica; y, por otro, al 99% de las personas no les gusta ir al dentista. Ambos aspectos, desconocimiento y temor, son razones por las cuales la confianza entre paciente y dentista es tan significativa. Y aunque pueda parecer obvio, la confianza no se crea ofreciendo una primera visita gratis o lanzando una gran campaña publicitaria. La confianza solo nace de una relación personal, dando la cara y estando allí con sus pacientes, hoy, mañana y pasado.

El personal es mucho más que un simple recurso humano: es la clave para atraer y convencer a consumidores, clientes y pacientes.

Por esta razón, y volviendo al marketing dental, le sugiero a todos los dentistas que reconsideren sus estrategias de publicidad.

El mejor consejo que puedo dar es este: contrate a un fotógrafo profesional que vaya a la clínica y les haga buenas fotos a todos, desde el director de la clínica a la auxiliar más joven. Y no sólo retratos, sino también imágenes trabajando y atendiendo pacientes. Y luego reemplace todas las imágenes estándar y sin vida que tiene en su página web, en sus folletos publicitarios e incluso en su clínica por éstas, que son la esencia de su práctica y, precisamente, lo que de verdad marca la diferencia entre su clínica y las demás.


 

Redacción: Daniel Izquierdo Hänni – Fundador y Director de Swiss Dental Marketing

Fuentehttp://www.swissdentalmarketing.com/es